
En cadena nacional, en compañía de todos los gobernadores del país, la Presidente Cristina Elisabet Fernández anunció que firmará el Decreto 1602/09 con el que establece la asignación universal para protección social por hijo menor a 18 años, de familias desocupadas o que se desempeñan en empleos informales, que no reciban ninguna otra asignación. El monto será cobrado por los beneficiarios a través de una cuenta de Caja de Ahorro en el Banco Nación, con una tarjeta sin costo alguno (... pero que pagará el Estado Nacional).
La medida ha sido muy elogiada por los referentes de organizaciones "sociales" (personalmente prefiero decirles "patotas rentadas por el Estado Nacional") y los primeros mandatarios que se acercaron a aplaudir rabiosamente este nuevo anuncia de la Presidente.
Su oratoria de diluyó entre frases como "Si yo les dijera que con esto terminamos la pobreza, sería hipocresía o cinismo, y la verdad que ese nunca ha sido mi fuerte". A la hora de explicar de donde saldrá el dinero para financiar tremendo gasto, luego de eufemismos varios, la titular del Ejecutivo Nacional aclaró que todo será aportado por dinero de la Administración Nacional de Seguridad Social... es decir, la Presidente seguirá rifando los fondos que le arrebató a las AFJP, a quienes les dedicó "Si hubiéramos dejado esos recursos en las manos de las administradoras de pensión, seguramente huibieran sido para pagar comisiones, sueldos de ejecutivos y tal vez algunas otras cosas más".
Este enésimo subsidio, según sus creadores, se llama "universal" aunque excluye a miles de argentinos que día a día trabajan dentro de la economía formal y contribuyen al país con su labor y el pago de sus impuestos.
Desde la breve presidencia de Eduardo Duhalde, pasando por el mandato de Néstor Carlos Kirchner y este de Cristina Fernández, el Gobierno Nacional ha venido implementando diversos "planes sociales" los cuales han ido y son repartidos a discreción y sin mucho control. Así, se han financiado miles de Planes Jefes de Hogar, Plan Familia, Plan Manos a la Obra, Plan Ingreso Social con trabajo, Plan Jóvenes, Plan Empleo Comunitario, entre tantos otros, en nombre de la tan enarbolada "redistribución de la riqueza". Todos esos planes han sido sostenidos con fondos públicos y con más endeudamientos externo, especialmente con el Banco Interamericano de Desarrollo. En otras palabras, de esta manera, el pueblo se hace cómplice del crecimiento del endeudamiento externo del país.
Esta constituye otra medida demagógica y gran irresponsabilidad de parte de la Presidente Fernández, ya que de esta manera se fomenta el clientelismo y no se favorece la cultura del trabajo. En distintas localidades del país encontramos no pocos beneficiarios de planes sociales que no ven necesario salir a trabajar para ganarse dignamente el sustento necesario para sus familias. Imaginemos una familia que tenga tres o cuatros hijos: con esta medida, se hará de $ 540 ó $ 720 mensuales, según el caso, sin hacer nada; si a ésto le sumanos algún otro plan o pensión que se pueda "pellizcar" por ahí, no faltan quienes reciben casas prácticamente gratuitas, seguiremos formando generaciones de argentinos sin apego al trabajo.
Párrafo aparte para la Sra. Elisa María Avelina Carrió quien rápidamente salió por los medios a reclamar sus "derechos de autor(a)" a esta demagogia kirchnerista. Carrió está evidenciando un preocupante estado de alteración mental, pronosticando apocalipsis y denunciando maquivélicos planes que tendría Néstor Kirchner para hacerse de más y más poder.
La pobreza es el principal drama de la República Argentina. Asumirla y enfrentarla es mucho más importante y urgente que movilizar debates como los de la
Lamentablemente, la presidente de los argentinos no sabe o no quiere ver que medidas como ésta solo sirven para fomentar perversos clientelismos y hacer que las organizaciones "sociales" de los
Lo más grave es el rol excesivamente paternalista de este Gobierno: a los hijos los deben mantener sus propios padres y no el Estado Nacional. Así, estamos creando más esclavos del fisco nacional, nuestra gente es cada vez más dependiente de dádivas oficiales y cada vez menos de su propio esfuerzo.
5 comentarios:
CÓMO SE GESTÓ LA DECISIÓN DE LANZAR EL SUBSIDIO POR HIJO
Pese a que pareció una respuesta a los reclamos de la oposición, Cristina Kirchner venía trabajando el decreto 1602 hace con su mesa chica en Olivos. La reaparición del eje Boudou-Bossio y la fustración de Alicia Kirchner, que tuvo que ceder el manejo de $10.000 millones a dos hombres de la Anses, Fondevilla y Cascallares.
Cristina Kirchner sorpresivamente organizó esta mañana un acto en la Casa Rosada y, por cadena nacional, anunció el decreto por el que se establece un subsidio por hijo de $180 mensuales, pero lejos de tratarse de una jugada improvisada para responder a la oposición que ayer reclamó tratar este tema antes que la reforma política, se trató de una jugada cuidadosamente macerada en la Quinta de Olivos.
Fuentes gubernamentales aseguraron a La Política Online que la medida es desde hace al menos un mes, estudiada, seguida y definida por la propia Cristina Kirchner, quien tomó personalmente el impulso de la iniciativa.
Desde hace unos meses que en Olivos se busca darle más espacio de poder a la Presidenta y en ese marco, la mandataria se estuvo reuniendo desde septiembre con sus ministros más cercanos.
Fue en la residencia presidencial que Cristina delineó junto su mesa chica -el ministro de Economía, Amado Boudou, el titular de la Anses, Diego Bossio, y el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini- el pago de $180 mensuales por hijo a todos los desocupados y trabajadores en negro, con fondos de la Anses.
Pese a provenir del liberalismo, Boudou y Bossio, gustan presentarse hoy como una línea progresista en la interna kirchnerista. Pero sólo giran un poco a la izquierda en las cuestiones sociales. En lo financiero, se mantienen en su espacio.
Ejemplos del péndulo en el que se balancea este dúo hay varios. Fue el ministro de Economía –cuando era jefe de la Anses- quien propuso la nacionalización de las AFJP. Los dos impulsaron los nuevos créditos para acceso a vivienda, luego de que Cristina los nombre en el directorio del Banco Hipotecario, y ambos son los que maquinan la creación de un Banco de Desarrollo al estilo Bndes brasileño con la estructura del BICE.
Estos dos funcionarios que responden a Cristina y se autoproclaman pertenecientes a las filas de la mandataria, tienen buen trato con Kirchner. Entienden que él es el jefe político del Gobierno, pero cerca suyo afirman sin ocultarlo: "nosotros somos de Cristina".
El eje Boudou-Bossio avanza contra Alicia Kirchner
El proyecto de Cristina tenía el visto bueno de su esposo y de todos los ministros del gabinete, excepto una, Alicia Kirchner.
En el decreto 1602, el Gobierno pone en manos de la Anses el manejo de los subsidios. Más precisamente, deja bajo la órbita del gerente de Prestaciones del organismo, Pablo Fondevilla y Mariano Cascallares, un ex funcionario de la cartera de Desarrollo Social los $10.000 millones que se destinarán para estas asignaciones.
Este es un guiño que Cristina le quiso a hacer a la oposición. En los proyectos de la Coalición Cívica y el radicalismo, ambos partidos proponían direccionar los fondos a través de la Anses, para acotar lo que entienden es un manejo muy clientelar de la ayuda social. De poco sirvió. La líder de la CC, Elisa Carrió, salió a criticar la medida pocas horas después del anuncio.
Alicia Kirchner puso el grito en el cielo cuando se enteró de la nueva política en la que trabajaba su cuñada y el dúo progre-liberal, pero poco pudo hacer.
Cuando le confirmaron la decisión, ya no había margen para modificarla. Tan afuera de la decisión quedó que cuando esta mañana trascendió que Cristina anunciaría en cadena nacional medidas contra la pobreza, en el Ministerio de Desarrollo Social, comenzaron a sonar los teléfonos. A ellos nadie les había avisado.
La política
Claudio Lozano
“NO TIENE NADA QUE VER CON UNA PROPUESTA UNIVERSAL”
El diputado Claudio Lozano es uno de los primeros impulsores de un plan de caracter universal para asignar recursos por hijos a las familias más carenciada. En diálogo con La Política Online afirmó que la inciativa presentada por la Presidenta “genera más clientelismo”.
¿Qué opina del plan que anunció hoy la Presidenta?
Esto no tiene nada que ver con una propuesta universal. Lo que hay es un nuevo plan al que se accede en tanto y en cuanto uno no tenga otro. Es un plan que se yuxtapone a los existentes, que busca cubrir a aquellos pibes que no acceden a los planes actuales. Y como se establece todo este mecanismo donde si no tenés un plan, podés acceder a este, genera más clientelismo.
¿Le parece correcta la decisión de que este plan con un costo fiscal de $10.000 millones sea financiado con fondos de la Anses?
No me parece la mejor opción. Esto provoca que trabajadores y jubilados financien a los pibes que no tiene cobertura.
Cristina Kirchner dijo en su discurso que revisó los proyectos presentados por distintas agrupaciones, ¿conversaron con ustedes?
No. Y no me parece interesante que siendo una propuesta que nunca estuvo en la visión oficial, sino que fue impulsada por sectores que en general estamos por fuera del dispositivo oficial y que tenemos una postura crítica, no se haya abierta una instancia de discusión que se viene reclamando en el Parlamento y se haya firmado un decreto. Acá lo que se está haciendo es creando otro plan.
¿Alcanzan $180 mensuales?
Nosotros veníamos trabajando una asignación de $300 porque, según nuestros cálculos eso permitía que todo hogar quedara fuera del umbral de indigencia. Y si encima la familia que quiere acceder a esto tiene que renunciar a los planes que ya percibe, el efecto de reducción de pobreza es mucho menor, que si se establece un derecho básico para todos.
Esto no tiene nada que ver con lo que nosotros planteábamos.
¿Cómo es el proyecto que ustedes impulsan en el Congreso?
Instituir un derecho a un ingreso básico de $300 para todos los pibes de la Argentina que sea independiente a la situación laboral de sus padres.
Igualarían a los chicos de clases altas, medias y bajas…
Con la salvedad de que los de la clase alta que hoy cobran porque deducen a sus hijos del impuesto a las Ganancias, no lo hagan más. Habría que cambiar parte de la ley.
La política
LA INFANCIA SUBSIDIADA
Lo que ahora se discute en nuestro país es la mejor forma para resolver una situación escandalosa que afecta a millones de niños (en América latina la mayoría de los pobres son niños y la mayoría de los niños son pobres). En la Argentina el 33,5% de las personas son pobres.
por Daniel Link
Lo que ahora se discute en nuestro país es la mejor forma para resolver una situación escandalosa que afecta a millones de niños (en América latina la mayoría de los pobres son niños y la mayoría de los niños son pobres). En la Argentina el 33,5% de las personas son pobres. Considerados los menores de 18 años, el porcentaje trepa al 47,2% (6.291.032 personas). Según quien proponga las estadísticas, la cantidad de indigentes dentro de esos grupos será variable, pero en todo caso, no despreciable.
Hay (creo) cinco proyectos con estado parlamentario en el Congreso de la Nación. Las diferencias fundamentales entre unos y otros tienen que ver con el carácter universal (o no) del subsidio a la infancia contra el que nadie en su sano juicio podría estar directamente en contra.
El Poder Ejecutivo Nacional y sus legisladores afines han señalado su oposición a un subsidio universal sin que se entiendan demasiado bien las razones de esa repugnancia. Después de todo, los hijos de los ricos y de la clase media ya están subsidiados, a través de las asignaciones familiares y las deducciones en el impuesto a las ganancias. Los hijos de los pobres están (muy) parcialmente subsidiados a través de los planes de asistencia (Jefes y Jefas, etc.) y los programas alimentarios (“copa de leche”, etc.).
Bastaría una ingeniería legal (no demasiado compleja, por otra parte) que eliminara o disminuyera las deducciones impositivas, reasignara las partidas que se invierten en planes sociales (siempre objeto de sospechas) y revisara el sistema de asignaciones familiares para arribar a un sistema único y universal de protección de la infancia no más costoso para el Estado Nacional que el capricho aerolínea y el fútbol gratis sumados.
De acuerdo con el sistema híbrido actualmente en vigor, los niños “valen” diferencialmente según la colocación de sus padres en el mercado laboral y no hay forma de garantizar la equidad, porque cada uno de los sistemas (asignaciones familiares, deducciones, planes sociales) es totalmente independiente respecto de los otros.
Seis millones de personas merecen una respuesta que, además, sea justa. El debate no debe ser prolongado.
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Pablo de Córdoba dijo...
La idea en sí misma, y llevarla a cabo, me parece excelente. Cuando surja la corrupción, se verá. Siempre que hay dinero involucrado, hay corrupción, sea de funcionarios estatales, empleados, gerentes de empresas privadas, estudiantes, niños de escuela primaria.
Para los que les gusta comparar y hablar de lo que se hace en algunos países del "primer" mundo, para tomarlo como ejemplo, les dejo un link del gobierno de Canadá
100 dólares mensuales por niño hasta los 6 años.
"Part of Canada's Universal Child Care Plan, the Universal Child Care Benefit helps Canadians balance work and family by supporting their child care choices through financial assistance. This benefit of $100 a month — up to $1,200 a year per child — is paid to parents for all children under six years of age.
The Universal Child Care Benefit came into effect in July 2006. Payments are made directly to parents so that they can choose the child care that is best for their children and their family's needs."Abajo un extracto del decreto
Hasta los CUATRO (4) años de edad - inclusive - deberá acreditarse el cumplimiento de los controles sanitarios y del plan de vacunación obligatorio. Desde los CINCO (5) años de edad y hasta los DIECIOCHO (18) años, deberá acreditarse además la concurrencia de los menores obligatoriamente a establecimientos educativos públicos.
P.D.: para los "economistas", las escuelas públicas son deficitarias, también lo son las universidades, los centros asistenciales y hospitales, las fuerzas armadas, etc....Todo un gasto.
En definitiva, aplaudo esta medida, aunque también me gustaría que se hiciese un esfuerzo en controlar a los beneficiarios.
En general, creo que los subsidios son necesarios para equilibrar el desbalance que genera ciertas prácticas de la economía de mercado, así como la justicia, y la investigación constante, con control permanente de la ciudadanía y el estado. Y por supuesto, que los subsidios sigan estando abierto e incluso se incrementen, especialmente en las áreas de desarrollo de emprendimientos tipo PyMes, sean o de carácter tecnológico.