


La escena del programa “Showmatch” que conduce Marcelo Tinelli, en su segmento “Gra
n Cuñado” ya supone una preocupación más que importante para el ex presidente.
Es que el programa que ven alrededor de 3 millones de personas por día, lejos del edulcorado trato que se le dio a otros políticos en la era menemista, cada vez está más duro con el oficialismo.
Tinelli no vacila en hacerle decir a sus personajes lo que ni el más opositor de los políticos ni el periodista más independiente dice.
En otra escena, y como otra apuesta más, se lo puede ver a un muy bien caracterizado Kirchner manoseando a la edecana mientras una impecable imitación de Cristina habla con frases ridículas, como dengues y “dengas”.
Pero eso no es todo, la preocupación del ex presidente aumentó cuando la semana pasada vio el ingreso de Carlos Menem a la casa de Gran Cuñado con un trato preferencial. Pero no sólo eso, ni bien entró, saludó al personaje de Sergio Massa y recordó que fue su padrino en la boda.
Tampoco ahorró chicanas para el personaje de Kirchner, a quien le recordó que cuando era presidente y visitó Santa Cruz, el santacruceño le dijo que era el mejor mandatario de la historia. Como cierre, Menem “intentó” conquistar al personaje de Cristina.
Como sea, la bronca del pingüino también tiene que ver con el público que ve a Tinelli: clases medias bajas y bajas del conurbano bonaerense, justamente su propio electorado.
Razones
Tinelli no se mueve solo. Inteligente, suele saber dónde pegar y en qué momento hacerlo. Por ello en el kirchnerismo analizaban una serie de hipótesis vinculadas al por qué de semejante ofensiva.
En primer lugar, la atribuían a la guerra con el Grupo Clarín, que se viene intensificando con el debate sobre la nueva Ley de Radiodifusión que propuso el gobierno nacional.
En segundo lugar, otra hipótesis que se baraja es que en realidad lo de Tinelli es una devolución de gentilezas por involucrar a Ideas del Sur en el caso Sol Group, y por eso, creen, lo menciona a su gerente de publicidad, Fabián Scoltore, quien además es su socio y a quien involucraron con esa causa.
En este marco, también se espera que el personaje del jefe de gabinete Sergio Massa tome un tono más crítico.