domingo, 5 de julio de 2009

EL INTENDENTE DE LOS GASTOS FARAÓNICOS

Un escándalo que involucra al renunciante intendente de la capital de Santiago del Estero, Julio Alegre, alteró la famosa tranquilidad santiagueña. En un caso por presunto fraude al municipio, la Justicia secuestró en domicilios relacionados con el jefe comunal cajas de seguridad, máquinas para contar y fajar dinero, escrituras de casas en Punta del Este y comprobantes de pagos de tarjetas de crédito por gastos de paseos en limusina, viajes y vinos caros.



Alegre, radical kirchnerista aliado del gobernador Gerardo Zamora, renunció anoche, mientras comisiones policiales continuaban allanando casas cuya propiedad se le atribuye.

El juez Gustavo Herrera investiga un supuesto desfalco por 15 millones de pesos. En uno de los allanamientos, en una casaquinta de El Zanjón, los investigadores se quedaron sin habla: hallaron animales exóticos, cuatro piscinas, baños con jacuzzis, decenas de habitaciones con equipos de aire acondicionado en cada una de ellas, autos y camionetas 0 kilómetro, cuatro cuatriciclos, más cajas fuertes, los pisos de parquet y varios guardarropas que activaban sus luces cuando alguien ingresaba, "como los de la propaganda de la cerveza en donde todos gritan", apunto una fuente judicial.

En otro de los allanamientos, se encontró una nota de puño y letra del mismísimo intendente en la que le indicaba a su director de Obras Públicas, Oscar Farías, que le consiguiera ocho pasajes a Bariloche porque se iba con "cuatro conejitas" y que le depositara 30.000 pesos, al tiempo que le pedía de manera textual: "Que no se entere la gilada". Farías se encuentra prófugo por esta misma causa.

Fuentes judiciales indicaron que también fueron secuestradas maquinas térmicas para contar y empaquetar fajos de dinero, de última generación y de uso bancario.

Pero lo que más les sorprendió a los investigadores fue lo que vieron en la quinta de El Zanjón, a 20 kilómetros de esta capital. "La construcción es faraónica, al igual que sus demás inmuebles del centro. Esto se ve sólo en las películas y las series de televisión", apuntó un colaborador de Herrera.
La finca tenía, además, tres canchas de tenis y una sala especial para juegos, al tiempo que en su interior había varios televisores LCD y aparatos de electrónica de última generación.

Empleados
Otro dato que causó estupor en la sociedad santiagueña fue saber que se había encontrado un cuaderno en el que figuraba una lista de empleados municipales que prestaban servicio en esta casa quinta y cuya asistencia era estrictamente controlada.

La investigación se había iniciado semanas atrás cuando un empleado fue a cobrar a un banco local un cheque de una fuerte suma, lo que levantó sospechas. Todo se aceleró a partir de un escrito presentado por el presidente del Tribunal de Cuentas de la comuna santiagueña, Durval Edgar Abdala, que renunció al cargo tras denunciar "manejo arbitrario e irregular de fondos públicos".

Según pudo saber La Nacion, la justicia santiagueña estaría esperando la renuncia, la destitución o la intervención al municipio para imputar a Alegre como "jefe de la asociación ilícita, enriquecimiento ilícito, incumplimiento de deberes de funcionario público y abuso de autoridad", al tiempo que se ordenaría su inmediata detención.

Alegre anunció ayer la presentación de su renuncia, que deberá ser debatida el lunes por el Concejo Deliberante. Se descuenta que será aprobada cuanto antes.

Caiga quien caiga
Hace apróximadamente un mes, cuando estalló la causa, el gobernador Zamora le había manifestado a la prensa que la Justicia tenía que actuar caiga quien caiga. "Este es un tema penal y hay que dejar que los jueces actúen libremente; no tengo más para decir", fueron las únicas palabras oficiales de Zamora sobre el tema.

El juez Herrera recibió a La Nacion en su despacho y manifestó que "lo encontrado excede lo común y los operativos se sucederán en los próximos días".
Según añadió, "el expediente se ha enriquecido de una manera tremenda en las últimas horas".

Detalló que las cajas de seguridad incautadas en los domicilios del intendente tienen gran tamaño y "no son de uso común".

Según trascendió, hubo una declaración clave en la causa, atribuida a un empresario del transporte de apellido Albornoz. "Estábamos obligados a ceder el 30% de nuestras ganancias; ésa fue la condición para que nos adjudicaran las líneas", dijo, según fuentes judiciales.

Alegre había sucedido a Zamora en la intendencia de Santiago del Estero cuando éste marcho a la gobernación. Fue reelegido en agosto de 2006.

La magnitud del escándalo había convencido a Zamora de soltarle la mano, sobre todo ante el temor de un impacto electoral (el oficialismo ganó en la provincia por más del 50 por ciento de los votos).

Semanas atrás, el diputado provincial de origen peronista y juarista Francisco Cavallotti había presentado un pedido de intervención al municipio capitalino, al entender que la causa no podía salpicar solamente a funcionarios de segunda línea. "Es evidente que el jefe de esta banda de delincuentes es el intendente Alegre", comentó Cavallotti.


UN ALIADO DE ZAMORA
Julio Fernando Alegre empezó a militar en la UCR santiagueña desde muy chico, cautivado por la imagen de quien fue intendente y senador nacional José Luis Zavalía.

Hacía tiempo que los rumores de su enriquecimiento eran moneda corriente; es una ciudad en la que casi todos se conocen.

Al estallar el escándalo, el gobernador Gerardo Zamora declaró: "Es un tema judicial y la Justicia sabrá cómo actuar, caiga quien caiga". Muchos allegados a Alegre replicaron: "Gerardo le soltó la mano, tiene los días contados". No fue casual que, inmediatamente, Alegre afirmara ante los medios: "La municipalidad está en manos de Dios y de la Virgen".

Alegre había celebrado y saludado públicamente la victoria de Brizuela del Moral en Catamarca y hasta se había mostrado contento con aquel voto "no positivo" del vicepresidente Julio Cobos. Había tensiones con Zamora, pero no tan fuertes como para que no hicieran campaña juntos este año.

"Alegre le quiso discutir el poder a Zamora. No pensaba en su reelección en 2010, sino en la elección a gobernador de 2013, así le fue", advirtió un ex allegado a Alegre al buscar una justificación para el escándalo.

El renunciado intendente Alegre tiene 40 años y 4 hijos. Es el presidente del comité Capital de la UCR, aunque todo parece indicar que también perderá ese cargo.

Con la caída de Fernando de la Rúa en diciembre de 2001, la crisis sacó a Zavalía de la municipalidad. Lo sucedió Zamora. Alegre era entonces concejal. Dos años después, Zamora ganó la elección comunal y Alegre fue reelegido concejal.
En febrero de 2005, la UCR santiagueña volvió al gobierno de la provincia y el sillón de intendente de la Capital quedó vacante. Se desató, entonces, una carrera por ver quién los iba a suceder.

Desde el Concejo Deliberante de la Capital, resultó elegido Julio Alegre como sucesor. Hoy muchos aseguran que esa definición no era la que propiciaba Zamora, pero tampoco hizo nada para frenarla.

"Es un buen chango, ya vas a ver que va andar, Gerardo", le decían algunos dirigentes al gobernador santiagueño que lo convencieron de aceptar a Alegre como su sucesor.

Hace menos de tres años, cuando no compartían el mismo espacio político, Alegre obtuvo una importante victoria en las urnas.
Y este año se los vio juntos a Zamora y a Alegre durante los primeros tiempos de la campaña (que terminaría con un triunfo por más del 50 por ciento para el radicalismo K, tanto en la provincia como en la Capital). Pero en las últimas semanas había empezado el despegue, cuando el escándalo judicial de Alegre parecía inevitable.


Leonel Rodríguez
FUENTE: La Nación.com