Sin mayores propósitos que desligarse de los K, el camionero Hugo Moyano amenaza con un paro nacional del transporte de cargas. Un paro que no podría caer más que oportuno y benevolente en medio de la expansión del virus del gripe A, y ante la falta de contundencia de las medidas oficiales. Aunque la intención sea otra...

El fin no es ni más ni menos que despegarse de los Kirchner para hacer valer el poder de su gremio y así enviar un mensaje a la interna cegetista justo en una semana clave para la definición de su continuidad al frente de la central obrera.
Sin embargo, esta medida siempre dañina, al menos en términos económicos, podría ser una gran ayuda para combatir hoy la expansión de la gripe.
¿Acaso pueden los gremios detener la actividad para fines del grupo, y el Gobierno no, por la salud de todos los argentinos?
Según los camioneros de Pablo Moyano el paro total es para conseguir un aumento de 25%. Para ello se reunirán hoy. Decidirán las medidas de fuerza, entre las que no se descarta una huelga por 48 horas. "El pedido de aumento lo darán por las buenas o por las malas", reiteró el hijo del jefe de la CGT.
Al mediodía ofrecerán una conferencia de prensa en la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros para dar a conocer las medidas de fuerza ante el reclamo de un aumento salarial.
"La actividad del sector no fue perjudicada por la crisis, no hubo despidos, entonces los empresarios están en condiciones de dar el aumento", sostuvo Pablo Moyano, quien advirtió que a la suba "la darán por las buenas o por las malas".
Asimismo, aclaró que no se reunió con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. "No nos llamó nadie", dijo, aunque sostuvo que al incremento salarial "lo tienen que otorgar las empresas".
Sin embargo, detrás de esta movilización no reside ni más ni menos que la creciente presión sindical para desplazar al camionero de la conducción cegetista.
Moyano retendrá como pueda el máximo sillón de la CGT ante los embates de sus críticos internos. De ahi que prepare para el viernes una contundente movilización de los camioneros y amene con un paro nacional del transporte de cargas.
Desde los sectores cegetistas enfrentados a la conducción moyanista advierten que el endurecimiento de la posición del camionero es una reacción directa ante el cuestionamiento interno que recibió tras derrota electoral del oficialismo y hasta sospechan de un aval del propio Néstor Kirchner. "Acá hay una instrucción muy fuerte y un apoyo concreto del kirchnerismo para que Moyano salga con todo a intentar revalidar su liderazgo en la CGT", apuntó ayer un importante dirigente de la central distanciado del camionero.
En línea con esa lectura, desde el grupo de los llamados gordos (grandes gremios que lideran Armando Cavalieri y Oscar Lescano) y entre los denominados independientes ya dejaron en claro su desconfianza con el renunciamiento que ofertó la semana pasada el propio Moyano en una reunión de 'mesa chica' y entienden que prueba de ello es la decisión del camionero de movilizar a su gremio en las calles. "Encima convoca a los medios para anunciar un plan de lucha justo antes de los encuentros previstos para redefinir el rol de la CGT. Está intentando salir de la dinámica de la derrota electoral y recuperar protagonismo", deslizó otro de sus críticos.
Esa advertencia se vincula con la reunión que gordos e independientes mantendrán mañana para intentar acordar una postura uniforme respecto del futuro de la actual conducción cegetista.
Ese encuentro podría sumar la participación del gastronómico Luis Barrionuevo, quien promete su retorno y el de sus gremios aliados a la central, aunque a cambio exige la salida del camionero de la jefatura sindical.
Más allá de la presencia o no de Barrionuevo, esa cita será determinante para lo que suceda en la conducción sindical. Hasta la semana pasada, según el diario 'El Cronista', las posiciones dentro de ese sector estaban bastante divididas entre aquellos dirigentes que reclamaban directamente la salida de Moyano de la jefatura cegetista y otros gremialistas que pretendían la continuidad del camionero en su cargo, pero al frente de una conducción más equilibrada y crítica hacia el Gobierno nacional. Los gordos plantearon abiertamente la necesidad del recambio de Moyano e incluso dentro del sector sonó con fuerza el nombre del titular de UPCN, Andrés Rodríguez, como posible reemplazante del camionero en la conducción. "Se necesita una nueva figura, de mayor consenso", argumentaron al respecto.
Entre los gremios que alentaban una solución intermedia (UOM, Obras Sanitarias, Uocra) otra era la apuesta. "Si Moyano fue el principal beneficiario de los años de alianza con el kirchnerismo, ahora debe ser quien asuma la responsabilidad de mostrarle los dientes al Gobierno", explicaron. Sin embargo, en las últimas horas desde ese sector se quejaron de los movimientos del camionero, y empezaron a mirar con simpatía la idea del recambio, situación que podría ser decisiva en el encuentro de mañana.
Un día después, el miércoles, Moyano volverá a reunirse con la mesa chica en la sede de la UOM en Lugano. Allí se comenzará a estructurar la nueva CGT de la era poskirchnerista, con o sin Moyano...
Sin embargo, esta medida siempre dañina, al menos en términos económicos, podría ser una gran ayuda para combatir hoy la expansión de la gripe.
¿Acaso pueden los gremios detener la actividad para fines del grupo, y el Gobierno no, por la salud de todos los argentinos?
Según los camioneros de Pablo Moyano el paro total es para conseguir un aumento de 25%. Para ello se reunirán hoy. Decidirán las medidas de fuerza, entre las que no se descarta una huelga por 48 horas. "El pedido de aumento lo darán por las buenas o por las malas", reiteró el hijo del jefe de la CGT.
Al mediodía ofrecerán una conferencia de prensa en la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros para dar a conocer las medidas de fuerza ante el reclamo de un aumento salarial.
"La actividad del sector no fue perjudicada por la crisis, no hubo despidos, entonces los empresarios están en condiciones de dar el aumento", sostuvo Pablo Moyano, quien advirtió que a la suba "la darán por las buenas o por las malas".
Asimismo, aclaró que no se reunió con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. "No nos llamó nadie", dijo, aunque sostuvo que al incremento salarial "lo tienen que otorgar las empresas".
Sin embargo, detrás de esta movilización no reside ni más ni menos que la creciente presión sindical para desplazar al camionero de la conducción cegetista.
Moyano retendrá como pueda el máximo sillón de la CGT ante los embates de sus críticos internos. De ahi que prepare para el viernes una contundente movilización de los camioneros y amene con un paro nacional del transporte de cargas.
Desde los sectores cegetistas enfrentados a la conducción moyanista advierten que el endurecimiento de la posición del camionero es una reacción directa ante el cuestionamiento interno que recibió tras derrota electoral del oficialismo y hasta sospechan de un aval del propio Néstor Kirchner. "Acá hay una instrucción muy fuerte y un apoyo concreto del kirchnerismo para que Moyano salga con todo a intentar revalidar su liderazgo en la CGT", apuntó ayer un importante dirigente de la central distanciado del camionero.
En línea con esa lectura, desde el grupo de los llamados gordos (grandes gremios que lideran Armando Cavalieri y Oscar Lescano) y entre los denominados independientes ya dejaron en claro su desconfianza con el renunciamiento que ofertó la semana pasada el propio Moyano en una reunión de 'mesa chica' y entienden que prueba de ello es la decisión del camionero de movilizar a su gremio en las calles. "Encima convoca a los medios para anunciar un plan de lucha justo antes de los encuentros previstos para redefinir el rol de la CGT. Está intentando salir de la dinámica de la derrota electoral y recuperar protagonismo", deslizó otro de sus críticos.
Esa advertencia se vincula con la reunión que gordos e independientes mantendrán mañana para intentar acordar una postura uniforme respecto del futuro de la actual conducción cegetista.
Ese encuentro podría sumar la participación del gastronómico Luis Barrionuevo, quien promete su retorno y el de sus gremios aliados a la central, aunque a cambio exige la salida del camionero de la jefatura sindical.
Más allá de la presencia o no de Barrionuevo, esa cita será determinante para lo que suceda en la conducción sindical. Hasta la semana pasada, según el diario 'El Cronista', las posiciones dentro de ese sector estaban bastante divididas entre aquellos dirigentes que reclamaban directamente la salida de Moyano de la jefatura cegetista y otros gremialistas que pretendían la continuidad del camionero en su cargo, pero al frente de una conducción más equilibrada y crítica hacia el Gobierno nacional. Los gordos plantearon abiertamente la necesidad del recambio de Moyano e incluso dentro del sector sonó con fuerza el nombre del titular de UPCN, Andrés Rodríguez, como posible reemplazante del camionero en la conducción. "Se necesita una nueva figura, de mayor consenso", argumentaron al respecto.
Entre los gremios que alentaban una solución intermedia (UOM, Obras Sanitarias, Uocra) otra era la apuesta. "Si Moyano fue el principal beneficiario de los años de alianza con el kirchnerismo, ahora debe ser quien asuma la responsabilidad de mostrarle los dientes al Gobierno", explicaron. Sin embargo, en las últimas horas desde ese sector se quejaron de los movimientos del camionero, y empezaron a mirar con simpatía la idea del recambio, situación que podría ser decisiva en el encuentro de mañana.
Un día después, el miércoles, Moyano volverá a reunirse con la mesa chica en la sede de la UOM en Lugano. Allí se comenzará a estructurar la nueva CGT de la era poskirchnerista, con o sin Moyano...