jueves, 13 de agosto de 2009

EN UN LUSTRO SE REDUJO LAS POSIBILIDADES DE LA POBLACION VULNERABLE DE OBTENER TRABAJO

Profesionales señalan al empleo genuino, apoyada con educación como recetas contra el flagelo y que no basta con la asistencia social. Estiman que existe una tercera generación de personas que viven bajo la línea de pobreza y que su calidad de vida está más deteriorada que hace 5 años


El 46,6% de los correntinos es pobre, de acuerdo con un estudio del Iader. Según datos del Indec, en dos décadas, la provincia pasó del 8º al 4º lugar con los indicadores socioeconómicos más bajos del país.

“La educación es necesaria para todo pueblo pero no es milagrosa si no se genera empleo”, manifestó la directora del Centro de Estudios Sociales y magíster en Ciencias Sociales, Ana María Pérez. Como ella los especialistas coinciden en que la creación de fuentes laborales, apoyada sobre el sistema educativo, es el punto hacia donde deben apuntar las políticas para combatir el flagelo. La licenciada en Economía, Diana Mondino, señaló que no sólo aumentó la cantidad de personas que están bajo la línea de pobreza, sino que su calidad de vida se ha deteriorado aun más, así como sus chances de obtener un trabajo.
Existen dos modos de ver la pobreza, según señalan los especialistas, desde la circunstancia con la actual crisis económica internacional y desde la estructura, donde el NEA mantiene los mayores indicadores del país. De acuerdo con los últimos datos del Indec, si se compara el primer trimestre del año con el último del 2008, en la Provincia se perdieron más de 2 mil puestos de trabajo. La coyuntura económica “significó un parate en las empresas” y repercutió en el mercado de trabajo, explicitó Pérez.

Pero el flagelo data desde hace décadas y la crisis es la punta del iceberg. “Hace cinco años atrás un chico de una familia pobre, con buena educación podía aspirar a un trabajo digno, en cambio hoy, son pobres de tercera generación y, por ende, difícil de salir”, indicó la licenciada y profesora de la Ucema, Diana Mondino.
Las desigualdades que afectan a las distintas regiones del país dan cuentan de un problema que se instaló en la estructura social. De acuerdo con lo señalado por Pérez, el NEA posee la menor participación de mano de obra del país. La profesional aclaró que este indicador se basa sobre datos del 2006, debido a que el Indec ya no brinda acceso para analizar variables.

La región, según detalló la especialista, posee predominio de empleo público, además, no se crean nuevas fuentes de trabajo y los organismos oficiales como el Indec disfrazan el empleo midiendo los planes sociales como parte de la ocupación. “Esto no es generar empleo genuino”, indicó. En Corrientes el Plan Jefes de Hogar cuenta con 28 mil beneficiarios mientras que el Plan Familias, cerca de 18 mil.

Un estudio del Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades de la Unne, señala cómo la emigración de la población de Corrientes está ligada a la estructura productiva desde 1960. Además el trabajo detalla la incidencia de la dispar distribución espacial de la producción en la población y en la configuración de la pobreza. En 1991 el 26% de los correntinos que habitaban las ciudades vivían en ranchos, el 41% no poseía alumbrado y el 44% no contaba con agua potable, según detalla el estudio. Actualmente, el Indec estipula que un tercio de los capitalinos viven por debajo de la línea de pobreza y el 7,3% es indigente.

EDUCACIÓN
El problema además, está vinculado con el sistema educativo y refuerzo alimentario. “Hoy no sólo tenemos pobres porque no tienen cubierta las necesidades básicas sino porque además, son pobres intelectuales”, manifestó Mondino en declaraciones que le adjudicó el sitio web de radio Sudamericana y agregó: “No tenemos métodos educativos que lleguen a toda la población, no tenemos caminos para la producción a la que el grupo se dedica”.

“Podemos educar a toda la población pero si no tiene posibilidades de obtener un buen empleo, igual habrán necesidades insatisfechas”, manifestó Pérez.
De acuerdo con una encuesta que realizó el Banco Mundial a 90 empresarios de la provincia, éstos señalaron como principales obstáculos a la hora invertir, y por ende propiciar el desarrollo de la actividad económica local, la falta de una fuente de energía apropiada, mano de obra calificada y presión tributaria del Estado Nacional con su consecuente falta de promoción fiscal.
JÓVENES CON NECESIDADES BÁSICAS INSATISFECHAS
Más del 80% de los jóvenes que abandonaron sus estudios y quedaron sin terminar la secundaria en el país pertenecen a los hogares más desfavorecidos, según datos de la Encuesta Nacional de Juventudes, publicados por un matutino porteño. En los barrios sureños de Corrientes la edad promedio de los habitantes que poseen necesidades básicas insatisfechas es de 24 años. La mitad de dicha población tiene menos de 20 años.

El 30% de la población relevada por técnicos del Banco Mundial en la zona Sur de Corrientes Capital sólo completó la primaria. El 12% ingresó al nivel medio pero no terminó la secundaria. En cuanto al estudio nacional, a la hora de señalar tres obstáculos para enfrentar para estudiar los encuestados señalan: la falta de dinero para transporte, la dificultad de conciliar trabajo con labores escolares y el desinterés hacia la escuela.

El desempleo, el momento en que se convierten en jefes de hogares y el acceso a las nuevas tecnologías son algunos de los ejes que distancian a los jóvenes de entre 18 y 29 años que se hallan en la franja población vulnerable y de los que no.
FUENTE:Diario EL LITORAL - Ctes.